28 Septiembre 2017

Viaje a los orígenes de una presencia

En la primera parte de la serie “Viaje a los orígenes de una presencia”, la misión de ultramar con la llegada de los primeros frailes en Tierra Santa. El encuentro de San Francisco de Asís con el Sultán de Egipto en época de la quinta cruzada. 800 años de presencia franciscana en Tierra Santa, documentada a lo largo de los siglos a través de manuscritos excepcionales.

Actualidad y acontecimientos

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Con el Capítulo de Pentecostés de 1217 comienza la aventura misionera de la naciente Orden franciscana y la presencia de los primeros frailes en Tierra Santa. Una misión “ultramar” nacida para fundar una nueva provincia franciscana. La Orden se abre así a la dimensión misionera y universal.

Los primeros frailes, encabezados por fray Elías de Cortona, llegaron al norte de Israel, a Acre. En esos meses San Juan de Acre, elevada a capital del Reino latino de Jerusalén, era probablemente el puerto con más tráfico del mundo, una verdadera encrucijada de pueblos. Contingentes armados y peregrinos desembarcaban continuamente para participar en la quinta cruzada proclamada por Inocencio III.

P. NARCISO KLIMAS, ofm
Director del Archivo de la Custodia de Tierra Santa
“Sabemos que Elías de Cortona, Elías Buonbarone, era jurista, muy bueno para la administración, por lo que estaba preparado para ser el jefe de esta misión. Elegido porque era el más capaz, estuvo aquí durante dos años y cuando San Francisco volvió de Egipto, después de las cruzadas, volvió con él a Italia, cuando comenzaron los primeros problemas en la orden.”

Dos años después, en 1219, es el mismo San Francisco quien parte hacia Ancona, atravesando el Mar Adriático hasta Acre, para dirigirse, como peregrino y misionero, a Tierra Santa. De aquel viaje todos recuerdan el encuentro con el sultán Malek-El-Kamel, en el contexto de la quinta Cruzada.

En el transcurso de los siglos, numerosos artistas de todo el mundo, como Cimabue y Giotto, han querido retratar a San Francisco, “servidor del Altísimo”, en los episodios más significativos de su rica historia de vida.

P. FRANCESCO PATTON, ofm
Custodio de Tierra Santa
“Fue un encuentro muy alentador. San Francisco vino porque deseaba hablar de Jesús. Llega primero a Acre y después desde Acre desciende hasta Egipto, a Damietta. Naturalmente debe obtener el permiso del campo cruzado para atravesar las líneas, y el permiso también del legado pontificio. Todos albergan muchas dudas, pero Francisco pide finalmente poder tener la posibilidad de atravesar las líneas de guerra y llegar al sultán.”

Se hace acompañar por un hermano y cuando va a ver al sultán, lo que obtiene es precisamente la posibilidad de hablar con él de Jesús, a pesar de la opinión contraria de los consejeros y expertos del sultán.

Probablemente este encuentro le hizo entender que había posibilidad de encuentro también entre personas de credos y religiones diferentes en nombre del Altísimo.

Para el Padre Francesco Patton el viaje de San Francisco a Tierra Santa es sumamente importante y significativo para el Santo de Asís y para toda la orden, que en sus escritos, posteriores a 1220, reflejan el hecho y se hacen eco de ello.

P. FRANCESCO PATTON, ofm
Custodio de Tierra Santa
“Este encuentro está documentado tanto en fuentes franciscanas internas de nuestra orden, como en fuentes externas, sobre todo por las crónicas de los cruzados. De manera especial ese viaje y esa experiencia de encuentro y de diálogo contribuyeron a la elaboración de una verdadera metodología misionera que encontramos sintetizada en el Capítulo XVI de la Regla no bulada.”

En el interior de estos muros de la Custodia de Tierra Santa en Jerusalén, y con la ayuda de la tecnología moderna, se conservan 800 años de historia, anotada y testimoniada durante siglos. Para Fray Narciso Klimas, el corazón de la Custodia late aquí.

P. NARCISO KLIMAS, ofm
Director del Archivo de la Custodia de Tierra Santa
“Este es el documento más antiguo que tenemos: Es la bula del papa Gregorio IX de 1230, en pleno periodo cruzado. Aunque los frailes no estaban presentes en los santuarios o no se ocupaban de ellos, estaban presentes en Tierra Santa. De hecho en la bula el papa pide a los obispos que ayuden a los frailes presentes en Tierra Santa. Entre líneas leemos también que el papa quería proteger a los frailes, porque al principio se ocupaban de la pastoral, de la predicación.”

P. NARCISO KLIMAS, ofm
Director del Archivo de la Custodia de Tierra Santa
“Más tarde llegará la defensa y protección de los santuarios que viene testimoniada por este otro documento, esta bula que conocemos bien, [emitida en] 1342 por Clemente VI, la bula “Gratias Agimus”, con la cual el papa confía a los frailes la protección de los santos lugares. Aquí tenemos ya una referencia clara: Proteger y atender los santuarios, sobre todo aquellos que estaban al principio en nuestras manos.”

Del documento más antiguo a uno de los más bellos.

P. NARCISO KLIMAS, ofm
Director del Archivo de la Custodia de Tierra Santa
“Este documento es el más hermoso de los que tenemos en archivo: El famoso firmán, escrito en turco con caracteres árabes, que se remontaba al siglo XVIII. Trata de la cuestión de los santuarios, por tanto de la larga batalla por la cuestión del Statu Quo. Si lo observamos bien, está pintado con placas de oro y los colores que se utilizan son fabulosos. Hoy ya no encontramos nada parecido. Por ello no es solamente un documento importante históricamente hablando, sino también una obra de arte… ¡no tiene precio!”

Otra pieza valiosa queda representada en las crónicas cotidianas, redactadas por los guardianes de los santuarios, útiles, de manera especial las de los sacristanes, para entender cómo se desarrollaban con detalle las jornadas, especialmente en el Santo Sepulcro.

P. NARCISO KLIMAS, ofm
Director del Archivo de la Custodia de Tierra Santa
“Estos documentos son la crónica y el resumen de la primera historia de los frailes, nunca transcrita, donde se habla de los inicios de la Custodia de Tierra Santa. Obviamente se hicieron a mano más tarde, no en el mismo siglo, pero tienen sin embargo un grandísimo valor porque la narración está hecha no mucho después de la fundación de la Custodia. Contiene la crónica de Tierra Santa de 1304 a 1636.

Es posible ver también libros que hablan de los gastos, como estos que documentan la reconstrucción y restauración de la cúpula de la Basílica del Santo Sepulcro, en riesgo de derrumbe en 1919.

En este otro documento se ven todas las cuentas y los gastos: Se puede descubrir además cuántos burros se usaban para el transporte de la leña y las vigas de madera necesarias para sostener la gran cúpula del Santo Sepulcro.

En los archivos se custodia el famoso cofre de madera, con su historia especial.

P. NARCISO KLIMAS, ofm
Director del Archivo de la Custodia de Tierra Santa
“Aquí se ven las anotaciones que dicen que el custodio ha tenido siempre bajo su protección el famoso cofre de madera. Algunos decían, riendo, que lo guardaba bajo la almohada cuando dormía, para que no fuera robado, porque aquí estaba la confirmación de todas las bulas que habíamos recibido de los papas, que atestiguan nuestra presencia en Tierra Santa. Allí donde iban, lo llevaban. Al principio en el Monte Sion, en el Cenacolino. Después, cuando fueron expulsados los frailes del Monte Sion, del Cenáculo, lo trajeron aquí a San Salvador.”

El domingo 11 de junio los frailes de la Custodia de Tierra Santa abrieron las celebraciones del octavo centenario de su presencia en los lugares de la vida terrena de Jesús.

Decidieron comenzar acercándose al norte de Israel, a Acco, la antigua San Juan de Acre, en cuyo puerto desembarcaron en 1217 los primeros frailes procedentes de Europa.

La jornada franciscana comenzó con una misa presidida por el padre Custodio Francesco Patton en la iglesia situada en la esplédida ciudad vieja, que se asoma directamente al Mar Mediterráneo.

Por la tarde, el Padre Eugenio Alliata dirigió una excursión por las calles de la ciudad antigua de Acre. En las manos de los participantes un mapa, pero sobre todo una gran curiosidad por descubrir la antigua ciudad.

Todos reunidos para conmemorar la llegada de los primeros franciscanos y de todos aquellos que han permanecido hasta hoy, que han contribuido a guiar la experiencia franciscana, a lo largo de estos ocho siglos, entre personas de culturas, credos y naciones diferentes.

P. FRANCESCO PATTON, ofm
Custodio de Tierra Santa
“Aquí hay dos palabras que se usan mucho: Una es NushkurAllah que significa “Gracias a Dios”, y por ello damos gracias a Dios por estos 800 años y por todo lo que vendrá de aquí en adelante. La otra palabra es Inshallah, que significa “Si Dios quiere”, porque es importante que tratemos de hacer lo que Dios quiere y lo que le gusta a Él.”

En el próximo capítulo profundizaremos en la vida de los frailes en los santuarios, la visita de peregrinos, la atención a las piedras vivas, es decir, a los cristianos locales, y la mística de las celebraciones en Tierra Santa.